Maternidad
Para ayudar a ser padres

Medicina reproductiva: todo sobre sus últimos avances



La fertilización asistida es un tema que está en constante avance y que requiere actualización. Ante este escenario, especialistas argentinos e internacionales se reunieron el pasado mes de abril para hablar sobre las últimas tendencias.

El encuentro había sido organizado por IVI Buenos Aires. Consultado por DocSalud.com, el doctor Fernando Neuspiller, director de ese centro habló sobre las últimas tendencias en esta materia y qué opciones puede brindar la ciencia para ayudar a concretar el sueño de ser padres.

Periodista: ¿Cuáles son las últimas novedades en fertilización asistida?

Dr. Fernando Neuspiller: Sin dudas la novedad en esta práctica es la personalización, porque no todas las pacientes son iguales. Dependiendo de su patología y antecedentes se pueden realizar tratamientos en los cuales les transfiramos un solo embrión, genéticamente normal, en el momento adecuado de su ciclo y que, de esta manera se logre en hasta un 70% un embarazo clínico. Hoy la tendencia mundial es transferir uno solo sano en estadio de blastocito en ciclos en fresco o vitrificado ya que esta técnica ha demostrado tener igual o mejores resultados que cuando se transfieren embriones en fresco. Cabe aclarar que la genética es la herramienta que más ayuda a los médicos, porque se puede hacer un diagnóstico genético de los embriones y del endometrio para ser asertivos a la hora de transferirlos.

P.: ¿Cuándo se le dice a una mujer que no es candidata a tratamientos?

Dr. F. N.: Dado que muchas de las causas están asociadas con la edad, recomendamos a las mujeres que busquen el embarazo durante su edad reproductiva, es decir entre los 25 y los 35 años. Y en caso de que quieran retrasar su maternidad, pueden optar por preservar su fertilidad criopreservando sus óvulos para ser utilizados más adelante. A una paciente de edad avanzada se le indicará que realice el Diagnóstico Genético Preimplantacional de los embriones para poder detectar aquellos embriones cromosómicamente normales para mejorar la tasa recién nacido vivo. En el caso de pacientes que presenten antecedentes de dos o más abortos menores a 10 semanas, un aborto mayor a 10 semanas o antecedentes de resultados obstétricos adversos como muerte fetal intrauterina, casos de preclamsia y eclampsia o incluso restricción del crecimiento intrauterino, también se optará por estudiar la trombofilia. De acuerdo a los resultados obtenidos en los tratamientos, aconsejamos la mejor opción, ya sea realizar una Fecundación In Vitro realizando el Diagnóstico Genético Preimplantacional a los embriones o recurriendo al tratamiento de Ovodonación si se descartan otras causas y la edad de la mujer lo justifica.

P.: ¿Cuáles son los motivos en las fallas de implantación?

Dr. F. N.: En la actualidad, con la mejora en la selección embrionaria, se podría considerar el fallo de implantación cuando no se hubiese logrado el embarazo tras la transferencia de al menos tres buenos embriones de quinto día (blastocistos) en distintos tratamientos o seis de tercer dia, sin importar si los embriones son frescos o vitrificados. Dentro de las posibles causas de estas fallas encontramos diversas alteraciones uterinas. Éstas pueden ser tanto anatómicas (congénitas o adquiridas: miomas, pólipos, adherencias) como funcionales (hipercontractilidad uterina, mala técnica de transferencia embrionaria, receptividad endometrial anómala). Por otro lado, podrían existir problemas en los gametos (alteraciones en el número de cromosomas que tienen tanto el óvulo como el espermatozoide) o en los embriones (alteraciones cromosómicas). También, se han descrito determinados factores ambientales con capacidad de reducir el potencial de implantación embrionaria. Finalmente, la receptividad endometrial sería la responsable de un tercio de los fallos de implantación. Al investigarla con un test de receptividad endometrial  se puede corregir.

P.: ¿Hasta qué edad se aconseja criopreservar los óvulos y qué avances hubo en esta materia?

Dr. F. N.: Si el objetivo de criopreservar los óvulos es para retrasar la maternidad, recomendamos a nuestras pacientes que lo ideal es que preserven su fertilidad hasta los 35 años. Pero si aún no lo ha hecho y lo quieren hacer a los 38 años o 40, por ejemplo, también pueden. Lo recomendable es que cuanto más joven sea la mujer al momento de vitrificar sus óvulos mejor. A una paciente de 38 años que quiere preservar, le recomendamos que lo haga varias veces porque la condición genética de los óvulos va empeorando a medida que aumenta la edad de la mujer. Es decir, a los 30 años el 70% de los óvulos que tiene una mujer son genéticamente normales y sirven para lograr un embarazo mientras que a los 40 años solo el 30% presenta esta característica. Por lo cual a mayor edad mayor cantidad de óvulos se van a requerir para poder lograr embriones genéticamente sanos que lleguen a un embarazo de término. La técnica de la vitrificación también se utiliza para en la Fecundación In Vitro para criopreservar los embriones restantes para un próximo ciclo sin necesidad de realizar una nueva estimulación ovárica.

P.: ¿Qué diagnósticos genéticos se realizan en medicina reproductiva?

Dr. F. N.: Para detectar las mutaciones genéticas y evitar el nacimiento de un bebé afectados, los pacientes pueden optar por el Test de Compatibilidad Genética o CGT (por sus siglas en inglés, Compatibility Genetic Test) con el que, gracias a la aplicación de las tecnologías más avanzadas, se consigue realizar screening pregestacional detectando las patologías del futuro bebé antes del embarazo, mediante la obtención de información de un rango de mutaciones que derivan en 600 enfermedades genéticas graves causadas por 549 genes. Al utilizar esta tecnología tan avanzada no nos enfocamos únicamente en mutaciones puntuales sino que podemos detectar cualquier mutación que esté en cualquier posición de un gen concreto de todos los analizados. Podemos llegar a analizar alrededor de 6.600 mutaciones, lo que va a prevenir la aparición de enfermedades en niños que podrían estar afectados por estas patologías. En los casos en que a la pareja que le dé positivo en un mismo gen tendrá la opción de recurrir al diagnóstico genético preimplantacional (DGP) antes de la implantación del embrión para conseguir que el bebé nazca libre de enfermedades hereditarias. El objetivo del DGP es poder analizar los preembriones en el laboratorio después de haberlos fecundado in vitro y antes de ser transferidos al útero materno. Mediante una biopsia, se procede al análisis de esos preembriones permitiendo diferenciar los sanos de los afectados y así, el doctor puede transferir aquellos que van a dar como resultado el embarazo de un bebé completamente sano. También se realizan otros test genéticos como el PGS para detectar anomalías en el número de cromosomas en los embriones a trasferir, de esta manera evitamos el fallo de implantación, y la ocurrencia de abortos de repetición. Esta técnica se aplica mayoritariamente en pacientes con edad avanzada (>38 años), pacientes con factor masculino severo (<5 millones por ML de espermatozoides), fallo de implantación y aborto de repetición). También se realiza un test genético en el endometrio, ERA (endometrial receptivity arrays) para evaluar la ventana de implantación y transferir en el momento adecuado a cada mujer.