Clínica
Estudio

Afirman que el cáncer infantil es más agresivo en los más pequeños



La tasa de muerte de niños con cáncer puede ser cuatro veces mayor de lo que se pensaba, concluyó el lunes una investigación en Estados Unidos, que señala que el cáncer infantil frecuentemente golpea con más fuerza a sus víctimas más jóvenes.

El estudio publicado por el Journal of Clinical Oncology examinó las muertes de menores en los que la enfermedad tenía un mes de haber sido diagnosticada. Esas jóvenes vidas usualmente terminan antes de que los pacientes puedan recibir tratamiento médico que los pueda salvar.

"Durante mi residencia pediátrica un adolescente llegó con leucemia, pero cuando se presentó estaba tan invadido por el cáncer que tenía falla multi-orgánica y murió a las 24 horas de llegar con nosotros para recibir atención, antes de que pudiéramos incluso iniciar un tratamiento", dijo el oncólogo pediátrico Adam Green, autor principal del estudio e investigador del centro de Cáncer de la Universidad de Colorado.

"Quisiera averiguar quiénes de estos chicos tienen esperanzas con un sistema en el que podamos identificar la enfermedad de manera temprana, cuando aún hay oportunidad de que el tratamiento sea exitoso", agregó.

Los investigadores apoyaron su estudio en la base de datos de Estados Unidos conocida como Surveillance, Epidemiology and End Results (SEER), la cual muestra más de 36.000 casos pediátricos de cáncer entre 1992 y 2011. La mayor parte de la investigación de cáncer infantil viene de ensayos clínicos que involucran tratamientos que salvan vidas.

Pero Green y sus colegas encontraron que la base de datos SEER mostró que el 6,2% de los niños con leucemia mieloide aguda tienen una muerte temprana, comparado con el 1,6% de la base de datos de ensayos clínicos.

Cuando los investigadores vieron las muertes tempranas de todo tipo de cáncer pediátrico en la base de datos SEER, que abarca una amplia gama en todo Estados Unidos, encontraron que la tasa de muerte era al menos dos o tres veces más alta que los datos reportados de tratamientos clínicos. Un total de 555 -el 1,5% de los niños pacientes en la base de datos SEER- murieron en el mes que siguió a haber sido diagnosticados de cáncer. Los que fallecen más rápido tienden a ser menores de un año.