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Educación inclusiva

Estrenan filme sobre primer joven con autismo que llegó a la universidad

Por: Celina Abud

Por: Celina Abud

A pocos días de celebrarse el Día Mundial del Autismo, el 2 de abril, se estrena el filme Fausto también, dirigido por el también periodista y divulgador científico Juan Manuel Repetto. El documental registra la decisión de Fausto, quien hoy tiene 24 años, de haber ingresado a la universidad pública, lo que planteaba grandes desafíos para la comunidad educativa en Argentina.

En un contexto en el que los casos diagnosticados con trastornos del espectro autista aumentaron un 120% en los últimos 10 años, la película busca concientizar a padres y a educadores de que no hay un techo en la integración, sino que sólo hay otros tiempos. DocSalud.com entrevistó a Repetto, quien brindó detalles sobre el proceso de realización del largometraje y el objetivo que busca.

Periodista: ¿Cómo te contactaste con Fausto y cómo surgió la idea de hacer la película?

Juan Manuel Repetto: En 2012 conocí a Ezequiel Santillán, musicoterapeuta y acompañante terapéutico de Fausto, que en ese momento cursaba en una escuela técnica en La Plata. Su caso era único no sólo en Argentina sino en América Latina, ya que no sólo estaba a punto de recibirse tras siete años de cursada, sino que además quería entrar a la universidad pública. Y digo único porque a sus tres años, lo habían diagnosticado con autismo y los médicos le dijeron a sus padres que Fausto nunca iba poder hablar ni vincularse con nadie. Incluso llegaron a decir que iba a sociabilizar tanto como una tabla. Esta sentencia tan dura no era infrecuente hace poco más de 20 años para los padres de los chicos con autismo. Y llegaba después de ciertos diagnósticos erróneos, como sordera. Por eso, cuando me enteré de que iba a entrar a la universidad, me interesó mucho registrar ese momento, porque era la primera vez que un chico autista llegaba a esa institución, lo que era un desafío no sólo para  él, sino también para los psicólogos que lo acompañaban y la misma academia, que debía adaptar las materias pedagógicas.

P.: ¿En qué institución entró, qué carrera eligió y cómo es hoy su día a día?

J.M.R.: Al momento de rodar la película Fausto empezó a estudiar informática en la Universidad Nacional de La Plata. Registramos el curso de ingreso, los primeros seis meses. Después se cambió a Diseño Multimedial dos años más tarde, que también se cursa en la UNLP, pero en la Facultad de Bellas Artes. Hoy tiene muchas actividades: además de estudiar, toma clases de educación física, de piano y trabaja en un programa de extensión de la Facultad de Ingeniería de la UNLP donde reciclan computadoras donadas y les instalan un software para educar a chicos con capacidades especiales.

P.: Todas actividades que no condicen con su diagnóstico inicial. ¿Cómo revirtió esa “sentencia” de los médicos?

J.M.R.: A los 11 años se contactó con la profesora de educación especial Maria Agio en el FLENI y fue entonces que empezó a desarrollar más el lenguaje y a generar los primeros vínculos.  Más tarde, el director de la escuela secundaria a la que Fausto asistía se comprometió  mucho con la integración de Fausto y realizó una preselección de chicos de otros cursos que tenían una capacidad muy grande para integrar a otros. Con esos chicos cursó actividades artísticas durante toda la secundaria. Fue ahí que empezó a salir del aislamiento.

P.: ¿Cómo se comunica Fausto?

J.M.R.: Tiene sus dificultades. Cuando está de buen humor se la pasa haciendo chistes. Aunque su ánimo es cambiante. En la película evitamos las entrevistas directas con él. En su lugar nos apoyamos mucho en su interacción con el acompañante terapéutico y su madre. También en los psicólogos que lo ayudaban, porque si bien Fausto sabía lo que quería decir, había veces en que no encontraba las palabras o la estructura gramatical para un enunciado. Por eso el vínculo del entorno y de los terapeutas es muy importante para su integración.

P.: ¿Cómo se comprometió la universidad tanto con el caso de Fausto como con la realización de la película?

J.M.R.: Mucho, al punto que dejaron a los psicólogos de Fausto dar charlas en la facultad para que otros padres o alumnos pudieran integrarlo mejor. Después las autoridades nos dejaron acompañarlo a las clases y también filmar las charlas entre profesores que se realizaban en la oficina del decano. Al principio eran encuentros diplomáticos, pero después se generaban discusiones de hasta qué punto se podía modificar una materia para Fausto, o si lo dejaban rendir junto a un acompañante terapéutico. Había psicólogos que decían que si Fausto recibía todas las preguntas del examen en una misma hoja, no podría diferenciarlas. Entonces se concluía que hubiese una pregunta en cada hoja, pero no siempre había un acuerdo.

P.: ¿Cuáles son sus expectativas con esta película y qué se siente que se estrene cerca del Día Mundial del Autismo, el 2 de abril?

J.M.R.: Que los padres de chicos con autismo puedan ver que sus hijos pueden vincularse, trabajar, hablar, que no hay un techo, sino que hay otros tiempos. La clave es cómo acompañarlo para que, con otros tiempos, pueda adquirir competencias. Y la fecha del estreno fue una búsqueda, ya que estamos en contacto con muchas asociaciones de padres, que también piensan hacer funciones especiales.

P.: ¿Qué tiene que decir sobre su documental?

J.M.R.: Muchos pueden pensar que por el tema, van a ver una película triste, con golpes bajos. Y sin embargo, nada está más alejado de la realidad. Porque Fausto tiene un sentido del humor muy irónico. En un preestreno que habíamos realizado en la Biblioteca Nacional, los espectadores se reían cada tres minutos, y también se emocionaban. Es un film que realizamos durante tres años, a pulmón, en los momentos que teníamos y esperamos que muchos la disfruten y que se adentren más en el tema de la integración.

*Fausto también se estrena el jueves 31 de marzo a las 20 en ESPACIO INCAA Cine Gaumont – Rivadavia 1635 y se proyectará hasta el 6 de abril en los horarios 13.40 y 20. El estreno en La Plata será el jueves 7 de abril en el ESPACIO INCAA - Calle 50 e/6 y 7, a las 20.