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En 14 marcas populares del país

Alertan por presencia de glifosato en cervezas alemanas



El polémico pesticida glifosato fue detectado en una serie de cervezas alemanas en un estudio realizado con motivo de cumplirse el 500 aniversario de la ley de pureza de la bebida germana por antonomasia, se informó este jueves.

El Instituto de Medio Ambiente de Múnich comunicó que halló rastros del herbicida en 14 marcas de cerveza muy populares en el país.

Los valores oscilaban entre 0,46 y 29,74 microgramos por litro y en el caso del más alto superaban casi 300 veces el límite de 0,1 microgramo vigente para el agua potable, comunicó el instituto.

El glifosato es el herbicida más usado en el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo clasificó el año pasado como "probable carcinógeno para el ser humano".

En pocos días, la Unión Europea decidirá si vuelve a autorizar la comercialización de esta sustancia en base a un informe de reevaluación de la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria.

"Una sustancia que probablemente pueda producir cáncer no tiene por qué estar ni en la cerveza ni en nuestro cuerpo", señaló Sophia Guttenberger, del Instituto de Medio Ambiente de Múnich, una organizión independiente fundada tras la catástrofe en la central atómica soviética de Chernobil.

"Apelamos a las cervecerías a que revisen minuciosamente sus productos e ingredientes. Tienen que aclarar cómo llegó el glifosato a la cerveza y velar porque en el futuro sus productos estén libres de residuos de pesticida", urgió.

La diputada de Los Verdes y ex ministra alemana de Agricultura Renate Künast calificó el hallazgo de "catastrófico" para los consumidores y para el sector de la alimentación. "Los cerveceros tendrán que actuar y demandar materias primas libres de glifosato".

El mayor fabricante de cervezas del mundo, el belga Anheuser-Busch InBev, calificó los resultados de incomprensibles y de absurdas y carentes de fundamento las acusaciones de que los productores no controlan lo suficiente las materias primas.

Tres de las marcas en las que se encontró rastros de glifosato pertenecen a la cartera de esta gran productora de cerveza: Beck's, Hasseröder Pils y Franziskaner Weissbier. Hasseröder acusó en el estudio el mayor nivel de residuos, 29,74 microgramos por litro.

El Instituto Federal de Valoración del Riesgo recalcó que no ve que peligre la salud de los consumidores. Debido a que el glifosato es una sustancia permitida, es plausible que se encuentren residuos en la cerveza, alegó.

"Un adulto tendría que tomar unos 1.000 litros de cerveza diaria para consumir cantidades de glifosato que puedan representar un peligro para la salud", aseguró.

El instituto empleó en primer lugar el llamado método Elisa, que da la alarma en el caso de constatarse valores bajos, pero que es motivo de polémica entre los científicos.

En el caso de tres cervezas con valores superiores a los 20 microgramos por litro, los científicos confirmaron los valores a través del métoco LC-MS/MS, un procedimiento menos sensible. Según Kolossa, en base a estos dos métodos se puede decir que se certificó la existencia de la sustancia.

El instituto de Múnich cree que la contaminación con glifosato provino de la cebada y no descartó que se trate de cereal importado de otros países.

La Federación Alemana de Agricultores rechazó toda responsabilidad y sugirió que los residuos de glifosato podría haber entrado en la cadena de producción a través de cebada importada.

En Alemania se cosecha cerca de un millón de toneladas de cebada para cerveza y se importa una cantidad similar, principalmente de Francia, Dinamarca y del Reino Unido.

"En Alemania tenemos la ley de protección fitosanitaria más estricta del mundo", dijo un portavoz de la federación en Berlín.

El vocero admitió que los agricultores pueden tratar la tierra con sustancias que contienen glifosato antes de sembrar para librarla de malezas, pero aseguró que el glifosato se descompone en el término de dos a tres semanas. "Si todavía hubiese pesticida en la tierra, nada podría crecer".

En Alemania sigue vigente la ley de pureza de la cerveza dispuesta en 1516 por el conde Guillermo IV de Baviera. Está considerada la ley de alimentos más antigua del mundo y contempla que la cerveza sólo puede ser elaborada con tres ingredientes: agua, lúpulo y cebada.