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Luchar contra el Aedes aegypti es clave

¿Por qué se espera un pico máximo de dengue para marzo y abril?

Celina Abud

Por: Celina Abud

Autoridades del Ministerio de Salud de la Nación reconocieron días atrás que para marzo o abril la cantidad de casos de dengue pueden llegar a un tope y el pasado sábado la cartera sanitaria bonaerense advirtió que la situación de alerta frente al dengue persistirá hasta mayo.  La doctora María Elena Borda, a cargo del sector Epidemiología del Hospital Posadas, explicó a DocSalud.com que estas hipótesis son calculadas por modelos matemáticos, en el que se incluyen distintas variables, entre ellos el clima y la posibilidad de que se generen casos dentro del país.

“Tenemos la certeza de que por cada casa caso de dengue importado, se producen aproximadamente entre 10 y 15 casos autóctonos, de acuerdo a las referencias que manejamos en el hospital”, indicó Borda. Especificó que el fenómeno ocurre porque el virus llega a través de viajeros y que no es endémico en el país, pero que después, en una segunda etapa, aparecen más casos en gente que no viaja a zonas donde hay circulación.

“Cuando el mosquito pica a una persona que tiene el virus circulante en sangre, no transmite dengue si pica a otra de inmediato. Tienen que pasar entre siete y 12 días para que el insecto tenga la capacidad de infectar a otros individuos”, especificó la epidemióloga del Posadas, y la velocidad de este proceso interno dentro del Aedes aegypti dependerá de la temperatura. Si se tiene en cuenta que un mosquito hembra, que es el que pica, puede vivir hasta 15 días, en épocas de frío el insecto puede morir antes de volverse infectivo.

Por su parte, el doctor Eduardo López, infectólogo y miembro del comité de crisis para el dengue y el zika indicó que se espera el pico máximo de dengue para estas fechas por “el desarrollo de las larvas” y que para haber evitado la cantidad de casos hoy presentes “se debería haber trabajado en el descacharrado desde la primavera”.

“El Aedes aegypti muere a una temperatura por debajo de los 10 grados, pero sí sobrevive el huevo que puso en verano. Si no se descacharra en primavera, este huevo encuentra las condiciones climáticas para transformarse en larva y después en mosquito”, explicó.

Por qué hay más casos este verano

Borda especificó que  durante el año 2014 “hubo 3094 casos sospechosos, se confirmaron 27 casos importados y más tarde 463 autóctonos, mientras que en 2015 hubo 104 importados y 1062 autóctonos en todo el territorio nacional, pero la mayoría fueron en Misiones y Formosa, provincias que limitan con países donde el dengue es endémico”.

Agregó que durante los últimos años no hubo brotes fuertes, pero que en la actualidad sí preocupa la situación de la provincia de Formosa “en la cual la circulación del virus no se cortó desde abril del año pasado”, algo hasta hoy excepcional. Mientras tanto, en Misiones la circulación se encuentra ininterrumpida desde octubre, de acuerdo con sus palabras. Este escenario se correlaciona con las cifras actuales, que muestran que en la primera provincia ya se habla de 800 casos sospechosos y 300 confirmados, mientras que en la segunda se llegó a hablar de que los afectados superan los dos mil.

Para López, las inundaciones ayudaron mucho para que se mantengan las condiciones de humedad necesaria para que el mosquito se desarrolle y para que se acumule agua en los cacharros. Pero además indicó que hubo un relajo en las tareas de prevención. “En Formosa no hubo tareas fuertes de descacharrado durante el transcurso de 2015, empezaron cuando hubo casos. Algo parecido sucede en Misiones, algo que se demuestra con las cifras, ya que la mayoría de los casos se dan dentro de la ciudad de Posadas, porque el mosquito es domiciliario”, indicó el infectólogo.

“Hay que trabajar para eliminar el mosquito vector, para que la larva no se transforme en adulto, descacharrar, concientizar a la comunidad y trabajar para el desarrollo de una vacuna, que sólo debe aplicarse en regiones cálidas”, especificó el infectólogo.  

Por último, para Borda, quien la semana pasada participó de una jornada sobre dengue realizada en el Hospital Posadas, la tropicalización del clima en las urbes de las ciudades desde La Pampa hasta el norte del país colabora para que los picos de dengue se extiendan durante el otoño. “Nuestro verano es bien húmedo, y las temperaturas son altas hasta más avanzado el año. Mientras tengamos tiempo caluroso, el mosquito va a desarrollarse. A partir de los 16 grados, este ciclo se ralentiza. En el frío no se dan las condiciones para su desarrollo y no hay suficientes Aedes aegypti para que la enfermedad se propague”, concluyó.